Por: Rubén Darío Tangarife Cardona
Octubre 17 de 2007
A Liliana no le sorprendió que su hija Manuela, de 23 años, se molestara con ella porque no entendía su explicación de algo tan obvio como lo que era Facebook. Para la chica, era el sitio de moda, allí están todos los amigos de su universidad, es el sitio de la gente in… donde no está su mamá.
No se trata de un abismo generacional causado por la novedad de Internet, no, es más la expresión de una joven intemperante que cree que, desde siempre, su mundo digitalizado ha estado ahí.
Así lo entiende Liliana Vélez, una de las periodistas con más años y buenas experiencias en EL COLOMBIANO. El “momento de verdad” que vivió con su hija, lo experimenta día a día en su relación con la web como herramienta para desarrollar su trabajo.
Manuela publica en Facebook, Liliana en un reconocido periódico, que también aparece en la web. Las dos caras de una misma moneda, que si se lanzará al aire, hoy por hoy, seguro caería parada.
La internet, una adolescente que se nos puede salir de las manos
Por:
Ángela María Correa Aramburo
Aventurarse a hablar del futuro de internet puede ser una tarea no muy grata y. sobretodo, nada certera. Asumo para esta reflexión que la internet se inicio en 1994, eso nos arroja como resultado una vida pública de un poco más de doce años, algo así como una adolescente, apenas iniciando su trasegar por este mundo.
El rápido desarrollo de internet, evidencia el alto nivel de simpatía que tiene entre sus usuarios, son todos ellos quienes con su participación han posibilitado el desarrollo de nuevas aplicaciones. Esta situación, en primer lugar, le garantiza algo muy importante cuando hablamos de su permanencia y desarrollo en el tiempo: el mercado.